Investigar la sostenibilidad de los fondos públicos en contextos de alta informalidad laboral exige sortear la dispersión de datos y la opacidad institucional. Bajo este desafío metodológico, el proyecto “Trabajar a ciegas: la informalidad que vacía las pensiones bolivianas” resultó ganador del Programa Regional de Capacitación en IA y Datos de Media Party y el Banco Mundial.
Desarrollada por el equipo de Bolivia de El País y liderada por Andrés Escobar, la investigación utilizó la plataforma Data 360 del Banco Mundial para analizar el activo financiero más grande de ese país. El trabajo se despliega en una serie de cuatro notas articuladas bajo dos ejes centrales: la informalidad y la administración del fondo, abarcando incluso el rastreo de su fuga hacia paraísos fiscales.
Hallazgos principales
La investigación desarmó el relato oficial de solidez previsional al exponer tres realidades críticas del sistema boliviano:
- El espejismo de la cobertura: Aunque la Gestora Pública reporta un padrón acumulado que supera los 2,8 millones de asegurados, la auditoría de microdatos reveló que solo 833.182 personas cotizan activamente (apenas el 14% de la Población Económicamente Activa). Como muestra la siguiente visualización interactiva de la serie 2023-2026, el padrón crece de manera constante mientras la base real de aportantes se estanca, sumado a un apagón estadístico de la APS en los últimos dos años:
- El techo de la informalidad: Al cruzar los registros locales con los Indicadores de Desarrollo Mundial del Banco Mundial a través de la plataforma Data360, el equipo logró identificar la raíz del problema. Bolivia lidera la precariedad laboral en la región con un 62,7% de empleo vulnerable, ensanchando una brecha histórica insostenible frente a países como Chile, Argentina o Uruguay:
- Concentración, dividendos offshore y default: La política de colocación de este fondo —que administra USD 29.823 millones (56% del PIB)— desnudó severas ineficiencias. El 93,06% del capital está concentrado únicamente en el Estado y la banca privada, dejando al sector productivo local con menos del 4%. En 2025, esto provocó una pérdida neta real del -15,9% del ahorro previsional debido a una inflación del 20,4% frente a un rendimiento nominal de apenas el 4,5%:
Mientras el ahorro de los trabajadores se devaluaba, las entidades financieras locales reportaron utilidades récord y desviaron USD 88 millones en dividendos al exterior, principalmente a jurisdicciones de baja tributación como Panamá, Holanda y Bermudas. A este flujo transfronterizo se suma que el fondo mantiene USD 1.252 millones atrapados en instrumentos en default (categoría ‘D’) de Banco Fassil, operando bajo una Gestora que lleva 15 años sin constituir su directorio de control:
Metodología y reconocimiento editorial
El equipo de El País procesó los datos cruzando registros de la Gestora Pública y la APS con la plataforma Data 360 del Banco Mundial para anclar la investigación en evidencia regional verificable, rastreando flujos financieros en la Bolsa de Valores y creando visualizaciones interactivas en Flourish y Datawrapper.
Tras evaluar cinco ejes fundamentales —impacto, calidad narrativa, uso técnico de datos, foco periodístico y sofisticación visual—, el comité editorial otorgó el primer premio del programa y un monto adicional de USD 1.000 al equipo liderado por Andrés Escobar, destacando su solidez técnica para abrir una caja negra financiera y transformar variables macroeconómicas complejas en una cobertura transparente de alto interés público.
Detrás de los datos: El proceso en primera persona
En este video, Andrés Escobar resume las claves de la investigación y cómo utilizaron la plataforma Data 360 del Banco Mundial:
La metodología y el flujo de trabajo de este caso de estudio serán expuestos en el escenario principal de Media Party Buenos Aires en octubre de 2026.
Explora la investigación completa aquí: “Trabajar a ciegas: La informalidad que vacía las pensiones bolivianas”

