Por Stephanie Zucarelli
Media Party X será el punto de intersección entre todas las personas que buscan crear formatos que se conviertan en la fuente de información del futuro. Para ello, en esta hackathon se propone pensar en la Web3 como un oasis informativo y se impulsa a reflexionar sobre qué tipo de periodismo podría hidratar de datos transparentes a una nueva etapa tecnológica.
¿De qué hablamos cuando invocamos a la Web3? Antes de sumergirnos en una definición técnica, es necesario pensar en cuáles fueron las características de las viejas estructuras de conexión. De esta manera, también comprenderemos cómo los medios de noticias los aprovecharon para promover la difusión de información.
La Web 1.0 permitió a los curadores de noticias pensar en una librería global que funcionaba como una base de datos ilimitada. Durante este período, el protocolo de World Wide Web maravilló a aquellos que comenzaron a gestar soportes digitales, con un fuerte enfoque en replicar el periodismo gráfico, lo cual llevó a la revolución del alcance masivo de artículos informativos.
En términos de producción, la Web 1.0 permitió acceder a fuentes de información remotas aunque con un nivel restringido de verificación. Si bien muchas de las organizaciones oficiales sostenían sus publicaciones a los mismos estándares de producción que su contrapartida gráfica, la capacidad de los usuarios de tener su propia estructura montada en la web se convirtió muy pronto en un arma de doble filo que impulsó el cuestionamiento de curación editorial.
La Web 2.0 explotó eso que en primera instancia había sido una debilidad: la creación comunitaria. Gracias a los soportes digitales que habilitaron la integración de otros lenguajes computacionales y la popularización de las redes sociales, la red informativa masificó su alcance. En una era donde todo el mundo puede compartir información de forma ilimitada, la proliferación de las “fake news” se propagó sin freno. Los usuarios cumplirían con una peligrosa tendencia: replicar datos sin verificación solo porque alguien (que puede considerar calificado)también lo compartió en sus redes, inclusive sin ningún tipo de sustento.
A medida que la Web 2.0 avanzó en su capacidad de soportar más formatos, también lo hizo el periodismo civil, donde los mismos protagonistas de los sucesos tienen la capacidad viralizar su perspectiva sin la necesidad de una curación de contenido específico. Esta era está marcada por los creadores y creadoras de contenido, quienes formaron una nueva categoría de comunicadores con un proceso distinto al desarrollo periodístico, pero con un alcance más efectivo.
Esta era también está regida por un factor clave en la estrategia digital: la tiranía del algoritmo. El contenido solo será visible gracias a un promedio de metadatos que refinan lo que se cree que los usuarios desean ver en sus redes sociales. Esto convierte a la información en un producto monetizable, el cual termina por ser estilizado en función de tendencias. En contrapartida, el formato de la producción periodística se equilibra entre el límite de lo llamativo y el clickbait.
¿En qué podría ayudar la Web 3.0 para superar los problemas de la masificación de información? Muchas propuestas piensan que se podría garantizar dos cosas: la transparencia y verificación de la información. Mientras que los medios se sostengan dentro de la tecnología blockchain, todo producto podría ser rastreado a su fuente original. El mismo código que protege a los usuarios dentro de la cadena de bloques podría actuar como valor de autenticación de quien cura información. En términos de monetización, la Web 3.0 también podría saltar los intermediarios publicitarios y editoriales, recuperando el valor de quienes estructuran la información.
En la hackathón de la Media Party X nos preguntamos de qué manera el periodismo podría cruzar las fronteras y convertirse en un espacio que resuelva los problemas heredados de las estrategias digitales anteriores. Para ello, convocamos desarrolladores, diseñadores, periodistas y comunicadores a preguntarse algo clave: ¿qué futuro del periodismo les gustaría crear?
Para participar de la hackathón de la Media Party X, registrate en su página oficial.

