La segunda jornada de Media Party Barcelona, celebrada en el Auditorio de La Caixa Forum, giró en torno a una misma pregunta formulada desde ángulos distintos: cómo sobrevive —y se reinventa— el periodismo cuando la mediación entre las redacciones y sus audiencias ya no depende solo de personas, sino de sistemas de inteligencia artificial. Repasamos las ideas centrales de cada uno de los ponentes principales.
Nic Newman: el fin del tráfico de referencia y el ascenso de las personalidades
El investigador del Reuters Institute abrió la jornada con datos del Digital News Report: por primera vez, las redes sociales y de vídeo superan a la televisión y a las webs de noticias como principal fuente informativa a nivel global, y ningún grupo de edad prefiere ya los sitios web de medios como fuente principal. El tráfico de búsqueda hacia medios ha caído un tercio en el último año a raíz de los resúmenes generados por IA en buscadores, y tres cuartas partes de los editores esperan que la IA agéntica —asistentes como Pulse o Huxe que entregan briefings personalizados— agrave esa pérdida de visitas directas.
Frente a ese panorama, Newman describió una doble estrategia editorial: concentrar recursos en lo que la IA no puede replicar fácilmente —investigación original, análisis contextual, historias humanas, comunidad— y reducir la apuesta por contenido genérico o de servicio, cada vez más comoditizado. En paralelo, muchos medios están integrando IA puertas adentro (automatización de backend, transcripción, etiquetado) aunque los propios editores admiten que el impacto sigue siendo limitado más que transformador. Cerró con el fenómeno de los creadores de contenido: aunque el público en general los percibe como menos fiables que los medios tradicionales, quienes ya los consumen los valoran mejor en todos los atributos, incluida la confianza. La respuesta mayoritaria de los editores es clara: convertir a sus periodistas en figuras más cercanas al formato creador.
Clara Jiménez Cruz: quién vigila a quienes ya vigilan la conversación pública
La cofundadora y CEO de Maldita.es planteó que la adopción de la IA generativa —dos veces más rápida que cualquier tecnología anterior— coincide con una retirada de las plataformas de sus propias medidas de protección contra la desinformación. Cuando los modelos de IA actúan como nuevos gatekeepers, aparecen problemas en tres frentes: en el entrenamiento (la prevalencia de un dato no equivale a que sea real), en la presentación (la IA generativa suena autorizada y rara vez duda) y en la personalización (la adulación al usuario y el sesgo según idioma o nivel educativo, documentado incluso por el MIT).
Jiménez Cruz repasó investigaciones recientes de Maldita: una red de cuentas que monetizó en TikTok 89 millones de visualizaciones con vídeos de protestas generados con IA en 18 países, incumpliendo las propias normas de la plataforma y la Ley de Servicios Digitales europea; 67.000 anuncios fraudulentos en Meta legitimados por la insignia de verificación; canales de YouTube con 21 millones de suscriptores monetizando desinformación climática pese a la prohibición explícita de la plataforma; y una investigación sobre TikTok que documentó más de 1.300 cuentas de depredadores sexuales, con la plataforma dejando activas el 96% de las cuentas denunciadas. Varios de estos casos ya están en manos de la Policía Nacional, la Fiscalía y la Comisión Europea. Su conclusión: si el periodismo vigila a quienes organizan la vida pública, no puede excluir a las empresas que hoy organizan la conversación pública.
Elena Sanz: cuando el periodismo científico se convierte en política pública
La directora editorial de The Conversation España presentó el proyecto “Bienestar Digital y Menores” como prueba de que el impacto periodístico puede medirse en cambio social y no solo en clics. Más de 70 artículos firmados por cerca de 100 científicos y expertos, con más de 315.000 lecturas —más de la mitad desde fuera de España— se combinaron con 14 boletines temáticos y nueve eventos presenciales en ciudades como Madrid, Zaragoza, Valencia o Barcelona, donde especialistas en psiquiatría, pedagogía, derecho y tecnología dialogaron con jóvenes y familias.
Ese trabajo no se quedó en la redacción: The Conversation se integró en la plataforma Control Z, que une a sociedades médicas y científicas para impulsar un uso responsable de la tecnología entre menores, y contribuyó al empuje legislativo detrás de la Ley para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales, que se espera apruebe el Congreso este otoño. El medio ultima además materiales de empoderamiento digital para niños desde los 6 años. Sanz propuso el modelo como uno replicable para cualquier redacción que quiera dejar de ser espectadora de su entorno.
Dmitry Shishkin: ¿tienen necesidades los agentes de IA?
El asesor de medios independiente cerró el ciclo de charlas principales con una advertencia: los agentes de IA ya buscan, resumen y entregan periodismo antes de que una persona llegue al artículo original, y eso no es un escenario futuro. Los agentes no tienen necesidades propias, pero heredan las humanas, y en ese proceso de compresión y transformación se pierden las señales que hacen confiable al periodismo: atribución, incertidumbre, jerarquía de fuentes, intención editorial.
Shishkin presentó su marco “Agent Readiness Layer“, que se sitúa debajo del modelo de Necesidades de la Audiencia sin sustituirlo, y que somete al contenido a ocho pruebas: que pueda ser recuperado, verificado, transformado, acreditado, accionado, comparado, desagregado y situado en el tiempo. Su pregunta para las redacciones fue directa: ¿cuánto de su periodismo pasaría hoy las ocho pruebas? La sesión terminó con un ejercicio práctico en el que los asistentes auditaron sus propios contenidos y diseñaron un cambio de flujo de trabajo aplicable el próximo trimestre.
Mañana, la conversación se traslada de las charlas al código. Media Party Barcelona cierra su edición europea con la hackatón en BIT Habitat, donde equipos de periodistas, desarrolladores, científicos de datos y diseñadores construirán prototipos de código abierto sobre automatización de flujos, el nuevo modelo de negocio post-búsqueda e integridad informativa. Toda la información y la inscripción, aquí.
Ya se pueden ir proponiendo ideas y armando equipo en HackDash.

